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viernes, 31 de julio de 2020

RENOVARSE O MORIR, PALABRAS EN DESUSO

Por Luis A. Chávez


   Hasta hace pocos años la humanidad entera ignoraba qué era en electrónica un “mouse”, byte, megabyte, giga, etcétera. La RAE (Real Academia Española) o la Academia Literaria en México, es de imaginar en qué predicamento viven y cómo, a marchas forzadas, deben de tener sesiones constantes ya para eliminar palabras, ya para darles su bendición a otras. Así, es imposible, está prohibido ahora y uno es sujeto de multa, prisión y marchas en contra, si se le dice a alguien “negro” (se dice afroamericano), indio (es amerindio), puto (se dice gay), o gordo. En mi familia a mi madre le decían “la negra” y como a ella, por su color moreno, a un su hermano y a varias de sus amigas; de vivir mi madre hoy, no sé cómo le dirían de cariño. Si un conocido o amigo era homosexual, se le decía puto, y ya, sin tantas vueltas. Hoy son personas con “predilecciones diferentes”, es decir, aquí nuevamente la RAE tiene problemas: son adjetivos, nombres, en desuso, so pena ya se dijo, de ser arrestado y multado fuertemente.

Sin embargo, otras definiciones han cobrado vida pues si antes estaban resguardadas en el sótano del pudor, el decoro, la educación y prudencia, hoy cualquier chamaca de secundaria lo manda a usted “a la verga”. Y así se escucha en los autobuses urbanos donde el chofer y su chalán, dos sucios a más no poder, a todo volumen ponen esa música donde los reguetoneros aluden a ello y también, bastante, al culo.
   Los chamacos por su parte, felices. La Academia Literaria de México se rasca la cabeza: “Qué hacemos, ¿le damos oxígeno a la verga y al culo?, las están usando mucho en pleitos, balaceras, hogares, escuelas, universidades, bodas, bautizos y xv años”.
Y si usted en Facebook se le ocurre decirle a una persona “negro”, agárrese: inhabilitan su cuenta por 30 días, como me pasó a mí por creer que estaba yo en plan afectivo, verídico, y hágale entender usted, a un algoritmo.
De modo que ya no es: ¡Váyase usted a la chingada!, no, es sencillamente: Váyase usted a la verga.


Acerca del autor:
Luis A. Chávez es escritor, periodista, docente y promotor cultural mexicano, actualmente ejerciendo en el estado de Veracruz. 

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