EN TIJUANA CORREN A ADULTO MAYOR DE SU TRABAJO Y NO LE QUIEREN DAR LIQUIDACIÓN

Don Antonio es un adulto mayor y padre soltero de una hija con capacidad diferente, que perdió todo durante el incendio de la fábrica del cual era velador, ahora intentan acusarlo que él provocó el siniestro, con la intención de no otorgarle la liquidación

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Denisse Carrión Córdova/ Agencia Infonort News

Tijuana, Baja California.- Don Antonio es un adulto mayor, padre soltero con una hija de 17 años con capacidad diferente, que fue corrido injustamente del trabajo de velador porque no pudo apagar el incendio en una fábrica presuntamente clandestina de artesanías de cera, fibra de vidrio, hierro forjado y madera, y ahora no le quieren dar su liquidación conforme a la ley.

Antonio Alfaro Uribe platica a Infonort que tenía 5 años laborando como velador de esta fábrica ubicada al fondo de un predio ubicado frente a la fábrica Victory, en el kilómetro 12.5 de la carretera libre Ensenada-Tijuana, en el punto conocido como La Gloria, de la delegación La Joya de Tijuana, Baja California.

Fue el pasado viernes 19 de marzo que se registró el incendio al interior de la fábrica sin nombre, que realiza presuntamente en la clandestinidad artesanías de cera, fibra de vidrio, madera y hierro forjado. Afirma que al tratar de sofocar las llamas y evitar que se extendieran utilizó los extinguidores, pero que estos estaban vacíos.

El origen del incendio pudo haber sido porque presuntamente algún trabajador no apagó bien algún material y con los vientos registrados esa noche pudo haber avivado alguna chispa y “renació la lumbre”.

“Yo hice lo que pude, pero los extinguidores estaban vacíos, use tres y el cuarto apenas salió algo, pero ya era muy tarde. Lo que pasa es que manejan ellos muchos materiales inflamables. No solo se quemó la fábrica, también alcanzó mi vivienda y mi carro que estaba estacionado. Ahora me quieren echar la culpa que yo incendié todo”, explicó.

Por eso dice que lo que ocurrió fue negligencia del propio patrón de la fábrica, el cual afirma es de origen hondureño, “no llenaron los extinguidores que según tenía, otras veces hemos apagado fuegos que inician pero se controlan, pero los extinguidores estaban vacíos; el patrón nunca rellena, nunca controla y por eso agarró lumbre las paredes de madera vieja, la cera, el cartón, se quemó mi casa y mi automóvil atrás ¿usted cree que voy a prender fuego para que se queme mi casa y mi carro?.

El incendio fue sofocado esa noche del 19 de marzo por los bomberos de la ciudad de Tijuana.

La vivienda del señor Antonio era una casa rodante o mejor conocidas en la frontera como motor home, de tamaño pequeño, y un automóvil el cual estaba asegurado, pero como se encuentra atrás de la fábrica, un grupo de mujeres identificadas como María, Vanessa y Ana María, con palabras altisonantes y con amenaza de llamar a la policía, diciéndose influyentes de la autoridad, impiden el paso para que nadie pueda sacar los restos quemados de la casa y el carro propiedad de Alfaro Uribe.

Debido a la situación, don Antonio y su hija Xóchilt, quien tiene capacidad diferente por Hipoxia, se quedaron sin nada. Unas personas de una iglesia cristiana le prestaron de forma temporal una camioneta van, en la que ahora viven, duermen, comen y hasta hacen sus necesidades fisiológicas en una cubeta.

Alfaro es una persona de la tercera edad, cuenta que es padre soltero, pues la madre de Xóchilt lo abandonó cuando la niña tenía 8 meses de edad, desde entonces él la ha cuidado y ha procurado que asista a clases, y lo hacía en el CAM de Playas de Rosarito, hasta hace un año que todo cambió con la pandemia del Covid-19.

Ahora, con esta tragedia laboral y personal, lo que él quiere es, que le permitan sacar los restos de lo que fue su casa rodante y su automóvil, que el dueño de la fábrica le pague su liquidación conforme a la ley, pues estuvo 5 años laborando, los 8 días de la semana con un sueldo de 1200 pesos por semana y asegura que nunca falló en su trabajo.

“Ojalá la gente adecuada me apoye para que este señor me de mi liquidación, no pido nada en contra de nadie, sólo lo que me corresponde de acuerdo a la ley. Ahorita estamos en ceros, si hay alguien que pueda apoyarme económicamente se los voy a agradecer, mi número de teléfono es el 664 135 88 36”, finalizó don Antonio Alfaro.

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